Baños. Karlovy Vary. Bohemia. República Checa

Abril 2012

Si bien desde tiempos romanos eran conocidas las propiedades curativas de las aguas termales de Karlovy Vary, es a partir del siglo XVIII, cuando sus balnearios alcanzan renombre internacional, no solo por sus cualidades terapéuticas, sino por ponerse de moda entre la nobleza y las clases altas. De esas épocas y posteriores ha quedado la grandeza de sus edificios y hoteles en los que se ofrecían los baños en sus piscinas privadas. Pero tras la ocupación soviética de Checoslovaquia en nuestro siglo XX, se construyó un gran sanatorio termal de cemento para el pueblo allá por los años 70, el cual ha llegado en funcionamiento hasta nuestros días. Realmente el bloque de cemento, afea totalmente el conjunto histórico de la ciudad, pero su gran piscina al aire libre (fotos 1 a 4), se ha convertido en uno de los principales atractivos de la ciudad, pudiéndose bañar todo el mundo todo el año, sin tener que pagar las costosas cuotas de los renombrados hoteles-balneario. Hay que pagar una entrada, claro, pero como va por tiempo, podéis tomar la más barata de 1 hora, y llevaros el pic-nic para pasar todo el día, ya que una vez dentro no controlan el tiempo de ninguna manera.
El caso es que además del baño, hay que ir, ya que se disfruta de una de las mejores vistas de la ciudad (foto 4).
Karlovy Vary, está muy animado todo el año, ya que son muchos los alemanes y centroeuropeos que vienen a bañarse y beber estas aguas curativas para aliviar todo tipo de afecciones. Y también muchos los turistas que vienen por que el lugar es encantador, la ciudad acogedora, y se encuentra en un entorno espléndido de valles y bosques.
Por ejemplo ahora en primavera, era una delicia pasear por las columnatas y los paseos cubiertos de los parques bebiendo agua con nuestra jarrita de porcelana en forma de tetera (fotos 7 a 9), y disfrutar de los floridos y multicolores parques del centro de la ciudad (fotos 10 a 12)...