Nuestra caminata a la cascada de Boka la terminamos cómodamente por la mañana,
así que luego nos fuimos a comer y
descansar al
hotel y aun nos sobraba toda una esplendida tarde soleada y decidimos hacer algo corto y sencillo.
Desde Bobec una mini-excursión corta, fácil y familiar muy popular es ir a disfrutar de la Cascada de Virje que se encuentra
a las afueras de la ciudad justo por encima.
Es un lugar tranquilo y apacible muy accesible desde Bovec en auto ya que dispone de parking para autos (de pago), aunque
nosotros aparcamos en el poblado de Pluzna unos 500 metros antes del parking oficial.
Debido a que el acceso es tan sencillo, Virje es también una de las atracciones naturales más sencillas de visitar en el
valle de Soca.
Lo que distingue esta cascada, es el llamativo color esmeralda del agua, creado por el claro arroyo Gljun que fluye desde
debajo de las montañas Kanin. Y la verdad es que crea un ambiente que te hace sentir muy bien.
La cascada desemboca en una pequeña poza enmarcada por rocas cubiertas de musgo, sombra del bosque y aire alpino fresco, lo que da a la zona una
sensación de calma, casi oculta. Incluso en verano, la temperatura cerca del agua es notablemente más baja, lo que la convierte en una parada
refrescante en un día cálido.
La ruta hasta la cascada es una de las más cortas y fáciles del valle de Soca. Desde el aparcamiento oficial, el sendero tarda entre 15 y 20
minutos en cada sentido, dependiendo de tu ritmo.
La natación está estrictamente prohibida. La zona forma parte de un entorno natural protegido, y al entrar en el agua se altera el delicado
ecosistema alrededor del arroyo Gljun.
El mejor momento para visitar la cascada de Virje depende de la experiencia que busques, pero en general, las mañanas y las tardes son ideales.
Temprano en el día, el sendero es más tranquilo, aparcar es más fácil y la luz suave hace que la piscina esmeralda sea especialmente fotogénica.
Las noches ofrecen ventajas similares, con menos visitantes y condiciones más tranquilas...