
El Lago de Atitlán, es otra de las maravillas de Guatemala, tal vez el más hermoso del
mundo, está formado por la caldera de un volcán, y rodeado de volcanes de más de tres mil
metros de altura, particularmente no lo pudimos apreciar en toda su belleza, ya que nubes de
tormenta y una espesa niebla, aguantaron allí estoicamente, hasta la mañana en que nos
íbamos, cuando por fin pudimos hacer fotos con cielo azul (foto 1)
La población más importante a orillas del lago es Panajachel, también
llamada "Gringotenango", y es que este lugar lo pusieron de moda los
"hippies" gringos, allá por los años 60 cuando buscaban lugares tranquilos y
hermosos, desgraciadamente la guerra civil guatemalteca a finales de los setenta y
principios de los ochenta termino con su sueño, el lugar se volvió peligroso, y tuvieron
que marchar.
Aún no ha regresado el turismo en masa, y eso lo sufren los pocos turistas que
van, y a que
hay cientos y cientos de puestos de artesanía, comida, etc, y se disputan a los turistas, a
veces de una forma demasiado agresiva, lo cual hace que pasear por Panajachel, sea incómodo
y molesto.
La solución es tomar un barco a cualquiera de los otros poblados indígenas del Lago
Atitlán, nosotros elegimos Santiago Atitlán, justo enfrente, pero el lago es grande y se
tarda una hora y media.(foto 2)
Por Santiago se puede pasear tranquilamente, bañarse en el muelle, conversar con los
indígenas, hacerse fotos con sus niños (foto 3), o simplemente observar su
"quehacer" cotidiano, el más evidente sin duda es el acarreo de agua en vasijas
desde el lago a sus viviendas por parte de las mujeres (foto 4), de hecho todas las
actividades que vimos por las calles las realizaban las mujeres, vender, lavar la ropa en el
lago, etc...