
Hay mucho más que ver en Budapest, y la mejor manera de hacerlo es
moviéndose en transporte público, el metro llega a todos lados, o si no mejor en estos
tranvías que ya son de otra época (foto 1).
El gran mercado cubierto por ejemplo se atribuye a Gustave Eiffel (foto 2), su planta baja
está reservada para alimentación mientras que en el primer piso están los tradicionales
vendedores de bordados húngaros, bisuterías, floristas, etc...
También encontramos chocolaterías al más puro estilo vienes (foto 3), muchos restaurantes
donde comer el típico "Gulasch" Húngaro (creo que todos los días fuimos a cenar
Gulasch).
Budapest es una ciudad que se disfruta callejeando, tomando el sol en alguna de sus
plazas, mirando tiendas antiguas, o simplemente paseando y comprando alguna postal (foto 4)...