Hoy teníamos prevista una gran ascension, el Ras Bwahit de 4430 metros de altura, pero
después del
diluvio que ayer nos cazo, la mitad del grupo tiene toda la ropa empapada, y el animo hundido. Nosotros
decidimos levantarnos bastante antes del amanecer y ver el cielo, si hay estrellas subimos, si sigue
lloviendo o esta tapado nos quedamos en el refugio.
Pero a las 4 de la mañana hacia una bonita noche estrellada, y
después de desayunar un poco, y prepararnos,
comenzamos la ascension lentamente.
Hace frío, todo el mundo se lía a la cabeza toda la ropa seca que
le queda, algunos hasta la mojada y vamos
tomando altura, hace frío y con las primeras luces disfrutamos de una ascension entre la escarcha, y unos
paisajes brutales.
La ascension no es difícil, y el tiempo esplendido, fue un completo acierto no quedarse en el refugio...