En el siglo XIV, el entonces sultán Barquq construyó un gran caravasar (khan) donde ahora se encuentra el Bazar Khan El
Khalili,
que era esencialmente un edificio que albergaba a los mercaderes y sus diferentes mercancías. En años posteriores, otros
sultanes añadieron sus propios khans y lo que originalmente era un lugar de descanso donde se detenían las caravanas para
que descansaran los animales y se realizaran compras y ventas de
mercancías, termino formándose el mercado más conocido de
El Cairo y el bazar más antiguo del mundo.
A esta parte antigua de El Cairo, se accede por la Puerta Bab Zuwayla, una de las tres puertas que perduran en las murallas
de la Ciudad Vieja de El Cairo. Y desde allí pues a caminar y perderse por callejuelas y pasadizos sin mirar el reloj,
hasta llegar al bazar donde encontraremos además souvenirs: joyas, bolsos y zapatos típicos de Egipto, cachimbas, especias,
papiros… Y un sinfín de artículos más.
Normalmente es agobiante pasear por bazares, pero este me pareció tranquilo y sin vendedores agobiando a los turistas.
Después del paseo o las compras hay un lugar aquí donde te puedes relajar. Se
trata del Café de los Espejos o Café El-Fishawi que es un local
de más de 200 años de antigüedad, situado entre la calle Sikka y Badestan, que presume de
haber permanecido abierto las 24 horas del día desde su inauguración. Es realmente
encantador y con una decoración con muy buen gusto que hace que
te sientas cómodo entre sus paredes llenas de espejos...