Y ya que estamos en Sant Feliu de Guixols y que los días de verano dan para mucho vamos a dar una vuelta por esta poblacion
gironina...
Como la vía ferrata nos dio hambre, lo primero que hicimos fue bajar al Paseo
marítimo que se encuentra entre la playa y la
ciudad medieval lleno de árboles plataneros y casas
señoriales a buscar algún lugar para comer un típico menú mediterráneo,
y no os preocupéis, hay muchos...
Solucionado el problema del hambre de la barriga, nos dedicamos a saciar en hambre cultural visitando los lugares mas
culturales de Sant Feliu: Su Monasterio que data del año 968, pero como ha sufrido muchas modificaciones a
través de los
siglos, se puede apreciar cronológicamente sus cambios: La Porta Ferrada y el monasterio
románico del siglo X, la torre del fum
del XII, la iglesia gótica del XIV, la sacristía de XVI, el Arco de San Benito del XVIII...
En este conjunto arquitectónico se encuentra también el Museo de Historia de la ciudad que ofrece exposiciones tanto
temporales como permanentes de las mas diversas temáticas y
épocas históricas, desde la vida de los primeros pobladores,
hasta muestras de la cotidaniedad del municipio hasta nuestros
días.
Y después de callejear un rato entre los muchos turistas por el casco antiguo de Sant Feliu, terminamos de nuevo en el paseo
marítimo, , esta vez si para darnos un baño en su cuidada playa que dispone de todos los servicios desde duchas y restaurantes,
hasta alquiler de tumbonas o kayaks....