Regresamos a Helsinki, pero ahora es invierno y todo cambia con la presencia del
frío, la nieve y el hielo, lo cual no es
ningún problema para recorrer y disfrutar la ciudad. Con los lagos helados, se continua pescando, simplemente haciendo un
agujero en el hielo, las barquitas para pasear por el lago se cambian por los patines y los equipos de ice-hockey deporte al
que los finlandeses son muy aficionados.
Si bien las temperaturas bajan sobradamente por debajo de los -20 grados bajo cero, la verdad es que se disfrutan de mas
días
de cielo azul que en verano, por lo que por fin podemos fotografiar la ciudad sin ese persintente cielo gris en el que siempre
esta sumida la capital finlandesa en verano.
Los mercadillos del puerto siguen funcionando,
lógicamente ahora hay mas puestos de vino caliente y en lugar de camisetas con el nombre
de la ciudad, lo que mas se venden son los jerséys gordos de lana.
También los ferries continúan funcionando entre las diferentes
islas, y hasta la famosa piscina del puerto al aire libre bajo la noria esta abierta, ni que decir tiene que las saunas
también
funcionan, y es mas bonito en este frío gélido.
En definitiva Helsinki requiere de su visita en verano, e igualmente en invierno, porque las mismas cosas se disfrutan y ven
diferente...