A veces por el motivo que sea tienes que quedarte unas horas, medio día o una noche en un lugar que no
habías previsto,
y a veces tu plan para ese día se ve muy afectado. Pero esas veces pues hay que asumir que se viaja por libre y que no todo
puede salir como lo habías pensado y planificado. Pues bueno no hay que desanimarse...todo lo contrario, hay que ver que
se puede sacar de bueno de esa circunstancia.
Nosotros nos quedamos encallados en Konjic, una
población en Bosnia-Herzegovina a donde habías venido a intentar visitar
el famoso bunker secreto de Tito y llegamos unos minutos
después de que se cerrara el tour de visitas. En ese caso o te
esperas o te vas sin verlo. Optamos por la segunda
opción y visitar dicha la población de Konjic.
Que nos encontramos allí: Pues esta localidad es conocida por su precioso puente de piedra que cruza el río Neretva, por
el que puedes hacer rafting durante la temporada de verano.
El primer registro que se ha obtenido sobre Konjic como lugar poblado data del año 1382. Sin embargo, hay restos
arqueológicos que confirman que ha sido poblado desde mucho antes. Hay una mezcla de culturas, ya que en Konjic han habitado
romanos, otomanos, austro – húngaros, y yugoslavos. Todos ellos dejaron huella con sus
costumbres y culturas, aunque la que mas perdura es la turca.
Durante la época de Yugoslavia, en Konjic se construyó el famoso Búnker de Tito, un refugio atómico para el liderazgo del país. Hoy en día, este
antiguo búnker es un museo que permite echar un vistazo a la tensa atmósfera de la Guerra Fría, pero eso os lo contare en el
próximo escáner...
Respecto al bonito puente de piedra, deciros que fue construido en 1682 y destruido durante la Segunda
Guerra Mundial. Lo que vemos hoy en día es la reconstrucción del mismo.
Paseando por el pequeño casco antiguo veréis un par de mezquitas antiguas declaradas monumento Nacional de Bosnia y Herzegovina, y una iglesia
ortodoxa.
Por supuesto algunas terrazas donde tomar tranquilamente un buen café turco...