Nuestra siguiente parada era la playa y población de Makarska (foto 1), uno de los
complejos turísticos más grandes y populares de la Dalmacia continental, una extensa y
frondosa playa al abrigo del espectacular macizo del Biokovo y punto de embarque para
nuestro siguiente destino, la isla de Brac. Pero desgraciadamente resulto ser eso
precisamente, una población, demasiado grande y demasiado ruidosa para nuestro gusto, así
que nos salimos de ella para probar suerte en alguna población cercana más tranquila, y
encontramos Promajna (foto 2), unos pocos kilómetros más adelante en dirección Split.
Promajna, que es mucho más tranquila, relajada, familiar y sin ruidosas
discotecas, y posee igualmente larguísimas playas, con pinos hasta la misma playa y el mismo marco montañoso
que la hace tan agradable, por lo que será difícil que os bañéis solos (fotos 3 y 4), a
no ser que madruguéis, solo a tempranas horas disfrutareis de tranquilidad en las
playas (foto 5). Y es que no me cansaré de decirlo, Croacia tiene un potencial turístico
impresionante, y demasiada gente ya lo ha descubierto...