Aunque en nuestra "Visa de turista" especifica claramente que no podemos visitar ni "La Meca ni Medina" los
peregrinos musulmanes tienen otra clase de Visa. Pues nuestro itinerario de regreso intencionadamente pasa por
Medina por lo que haremos noche allí. Nuestra intención es acercarnos discretamente a la "Mezquita del Profeta"
sin meternos en muchos líos y así lo hacemos.
Bueno pues nadie nos dijo absolutamente nada, todo el mundo muy amable
indicándonos por donde llegar y pasar,
pudimos hacer fotos y recorrer los diferentes patios de
oración sin ningún problema.
Ubicada en Medina, la Mezquita del Profeta es la segunda más grande del mundo. Su construcción comenzó en el
año 622, y el propio Mensajero de Dios (el Profeta Muhammad) participó en su
construcción. Su tumba se encuentra
dentro del complejo y está rodeada por una verja dentro
de una cúpula verde a la que nadie puede acceder.
El tamaño de la mezquita moderna es cien veces el que tenía el primer edificio en este sitio. De hecho, la mezquita cubre el área de toda la
ciudad vieja. En tiempos normales, Masyid al-Nabawi tiene capacidad para unas 600.000 personas. Durante la Peregrinación (Hayy) puede albergar
hasta 1 millón de creyentes. El área de la mezquita ocupa unos 400.000 metros cuadrados.
Compuesta por mármol blanco, la mezquita tiene muchos minaretes. Una de las características distintivas de la mezquita es su cúpula verde, que se
encuentra sobre el centro de la mezquita, donde se encuentra la tumba del Profeta Muhammad. A lo largo de los años, la mezquita se ha
ampliado varias veces para acomodar a mas fieles.
Tiene decenas de sombrillas gigantes instaladas en su patio que brindan sombra a los fieles del duro clima. Los pisos de la mezquita están
pavimentados con piedra roja y mármol, y están cubiertos con gruesas alfombras. Cerca de la mezquita hay muchos mercados, hoteles y complejos
de apartamentos, donde los peregrinos pueden alojarse cómodamente mientras se hace realidad el sueño de toda su vida de visitar Medina...