La etapa anterior que era de unos 35km, la partimos en dos y como ayer
hicimos 22, hoy nos quedan unos placidos 13 kilómetros por recorrer hasta
Olveiroa, por lo que ni siquiera tendremos que madrugar, va a ser casi una jornada de descanso.
El terreno es sencillo de caminar entre pequeñas pistas y
carreteras asfaltados y pequeñas subidas y bajadas entre aldeas y granjas de vacas.
Continuamos luego en subida hasta el mirador de la Gueima, donde se puede descansar en sus bancos y si
tenéis suerte como nosotros pues disfrutareis
de un fabuloso arco-iris sobre el embalse de Fervenza. Se puede llegar a la
cima del pico Gueima, aunque el camino gira a la derecha antes de llegar.
Y sin darnos cuenta llegamos a Olveriroa, que aunque es pequeño cuenta con bastantes servicios, digo bastantes porque les falta una tienda de comestibles,
pero en cualquier caso hay suficientes albergues y restaurantes como para sobrevivir.
Lo mas destacable dándose una pequeña vuelta por Albeiroa, es la gran cantidad de
hórreos que hay en la aldea. Vayáis por donde vayáis, veréis mucho y
a cual mas bonito, todos antiguos y originales...