La capital de Kosovo es Pristina y se puede ver perfectamente en un
día, ya que aunque hay varias cosas para visitar
todo esta en el centro que es relativamente pequeño.
Si llegas en coche a las afueras del centro hay grandes zonas de parking y puedes visitar tranquilamente la ciudad
caminando.
Yo comencé mi visita en el declarado como edificio mas feo del mundo, y aunque para estas cosas cada uno tiene sus gustos
pues yo estoy totalmente de acuerdo...no recuerdo haber visto nada mas horrible. Se trata de la Biblioteca Nacional de la
Universidad de Kosovo con sus 99 cúpulas blancas sobre estructuras cúbicas un autentico icono a la fealdad
arquitectónica.
Otros simplemente dicen que este edificio es
arquitectónicamente inclasificable.
Después continué caminando por una ciudad que aparenta ser nuevecita y esta muy limpia hasta llegar al cartel con las letras
NEWBORN (recién nacido) que es el monumento a la independencia de Kosovo, ya que se erigieron el 17 de febrero de 2008, día
que declararon su independencia y nos recuerda que es el país mas joven de Europa.
Hay varias mezquitas y se pueden visitar para los que les interese el arte
islámico. La mas antigua la Mezquita Imperial
(Xhamia e Madhe) es el edificio más importante que ver desde el punto del vista histórico, ya que fue construida en el
siglo XV en estilo Otomano y es la principal mezquita del país.
La curiosidad es el monumento-tributo a Bill Clinton, ya que Estados Unidos fue el principal valedor de Kosovo en su reconocimiento internacional
y los kosovares se lo agradecen. En Pristina vas a encontrar
mas banderas de EE.UU que de la Unión Europea, y eso que en Kosovo la moneda oficial es el euro y han solicitado la entrada en la UE aunque por el
momento lo tienen difícil ya que muchos países miembros incluida España no lo reconocen ni siquiera como
país independiente. Así que no os
molestéis en buscar una Embajada Española en caso de problemas, por que no la hay.
Hay muchas calles y avenidas, todo el centro es peatonal, y esta lleno de cafés, terrazas y restaurante por lo que el turista no
tendrá ningún
problema para disfrutar de la ciudad, o ir de compras en sus bazares en el barrio otomano...