Sibenik es otra de esas ciudades antiguas croatas (aparece documentada por primera vez
en el 1066, bajo el nombre de Castrum Sebenice), y que ha sido sucesivamente conquistada, destruida, fortificada, dominada, y de nuevo reconstruida a lo largo del
tiempo. El fuerte de Santa Ana que domina la ciudad desde lo alto, es la estructura medieval
más antigua que se conserva (foto 1), con la apariencia que tenía en el siglo XVI.
El centro histórico es pequeño y peatonal, hace mucho calor en verano y hay que ir
buscando las sombras entre sus detalles arquitectónicos antiguos (fotos 2 y 3).
Las continuas destrucciones sufridas por la ciudad han continuado hasta nuestros
días, quedando totalmente destruida en la reciente guerra de las Balcanes su más preciado
tesoro: la Catedral de Santiago. Pero han tenido la suerte de que este edificio estuviera
incluido en la lista del Patrimonio cultural de la UNESCO, y gracias al dinero aportado por
este hoy no se nota ningún efecto del bombardeo de 1991, aunque se han necesitado 10 años
para restaurarla.
Tiene muchos detalles que hacen única a esta catedral (fotos 4 y 5), por ejemplo que su
cúpulas y tejados construidos con losas de piedra superpuestas, se tallaron de forma que
encajan sin necesidad de utilizar cemento. También combina de una forma sencilla elementos
renacentistas interiores con una fachada gótica típica de puerta única con un gran
rosetón...