La Escuela Española de Equitación (Spanische Hofreitschule, en alemán) es una destacada institución de Viena, dedicada a
la equitación y basada en la doma clásica teniendo como referentes dos aspectos básicos: el caballo de raza lipizzana y la
técnica tradicional española de doma.
Actualmente es uno de los símbolos de la ciudad y de Austria, hasta el punto de que la Escuela fue el motivo elegido para la moneda de cinco euros
que celebraba la presidencia austriaca de la UE en 2006.
En 2015, la equitación clásica y la Escuela
Española de Equitación de Viena fueron designadas por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
La escuela se encuentra situada dentro del antiguo palacio imperial de los Habsburgo, el Hofburg, del que es un anexo. El picadero es de estilo
barroco. La escuela trabaja preferentemente con caballos lipizzanos (originarios de Lipica, en la actual Eslovenia que antes formaba parte del
Archiducado de Austria), los cuales han contribuido a dar fama a la escuela (y a la inversa, la escuela a los caballos).
La historia de la Escuela Española de Equitación es muy interesante. La raza Lipizzaner es una de las razas más antiguas de Europa. En 1580,
Maximiliano II importó caballos españoles a Austria. Estos sementales españoles, junto con algunos caballos de tiro locales, iniciaron la raza
Lipizzaner. Maximiliano II tenía un hermano, el Archiduque Carlos del Imperio Austro-Hungría, que fundó una ganadería en la actual Eslovenia para
criar la raza Lipizzaner.
La Escuela Española de Equitación ofrece espectáculos de equitación del más alto nivel competitivo con sus mundialmente famosos caballos lipizzanos,
todo ello en el entorno barroco del Palacio Imperial.
La Escuela Española de Equitación en Viena es la única institución del mundo que mantiene sin cambios y cuida desde el Renacimiento hasta hoy el
arte ecuestre clásico de la alta escuela. Gracias al entrenamiento durante años el jinete consigue fundirse con el caballo en una unidad
inseparable. El visitante tendrá una vivencia inolvidable gracias a la precisión de los movimientos de los Lipizanos en armonía con la música...
Durante la semana se pueden ver los entrenamientos matutinos y los fines de semana la
función especial completa. El espectáculo ecuestre es muy
bonito e interesante, y la música de vals típica de viene sonando de fondo pues lo hace aun mas espectacular...