En la misma Plaza Fö Tér, se encuentra la Casa Storno que data del año 1417 y que
queríamos visitar por su pasado ilustre,
ya que en ella, en los años 1482-1483 se hospedó el Rey Matías y
también Franz Liszt dio varios conciertos en sus
instalaciones durante el s. XIX. Con el tiempo la propiedad la adquirió Ferenc
Storno de ahí su nombre actual, el era un deshollinador convertido en restaurador de arte.
Si bien la visita tenia que ser una cosa fácil, pues resulta que han hecho un gran museo juntando varias casas: la Storno,
la Fabricius y la Tabornok y en todos sus espacios ampliados realizan todo tipo de exposiciones antiguas, modernas, culturales,
artísticas, lo cual esta bien si vendieran la entrada de lo que tu quieres ver, pero no, venden entradas combinadas de lo
mínimo 3 exposiciones y es realmente complicado en
húngaro hacerse entender de lo que quieres y de como se puede hacer. Al
final después de 20 minutos de explicaciones y sin llegar a comprender bien ni el
sistema ni lo que podíamos ver compramos
una entrada
para ver 3 exposiciones dirigiéndonos primero por si acaso a ver la Casa Storno, pero resulta que se
accedía por una
exposición dedicada a la corona húngara, y que después la Casa Storno esta comunicada
directamente con la Casa Fabricius y no gastas
estrada. También descubrimos por casualidad que desde
aquí mismo (han roto muchos tabiques) se puede visitar también la Casa
Tabornok, que no sabia ni que existía, vamos que es un poco complicado para el turista. Pero salimos muy contentos y la visita
merece realmente la pena.
Storno coleccionaba antigüedades y amuebló su casa con muebles antiguos, electrodomésticos y obras de arte. La exposición
presenta la colección
de esta familia en las estancias que la familia utilizó como apartamento entre 1875 y 1976...