Nuestro siguiente destino es el Parque Nacional del Gran Paradiso que se encuentra en la zona de Valsavarenche en el
Valle de Aosta. Es una zona con muchas opciones de hacer montaña y turismo y nosotros vamos a intentar hacer un poco
de las dos.
Primero visitaremos alguno de los poblados típicos de este valle. Uno de esos lugares especiales y salvajes donde no es
difícil observar las numerosas cabras montesas y marmotas que viven tranquilas en los amplios prados o a lo largo de las
laderas rocosas. Por ejemplo en los poblados de Nex y Tignet que es como sumergirse en un cuento de hadas. Su característica
arquitectura de madera y la ubicación en la que se encuentran nos arrastra a un pasado lejano hecho de adaptación, trabajo
duro y "saber hacer".
El acantilado morrénico en el que se encuentran nos recuerda que en el pasado esta zona se dedicaba al cultivo de cereales. Había numerosos bancales
y las zonas expuestas al sol quedaban libres porque estaban reservadas para cultivos.
Muchos de los hermosos graneros de madera, utilizados para reparar y almacenar gavillas y granos, datan de los siglos XV-XVII. Los pueblos, ahora
exclusivamente residenciales, fueron recuperados y restaurados por expertos en los años sesenta por un arquitecto local.
Hoy en día, al igual que nosotros cualquier turista se puede alojar en algunas de estas casas y descubrir secretos, poro lo mejor su cultura,
cocina y amabilidad de sus gentes, fue toda un experiencia...