El Valle de los Caídos fue mandado construir por Francisco Franco
un año después de finalizar la guerra civil española en 1940, las obras duraron hasta 1959. La intención de
esta construcción no era otra que rendir homenaje a los fallecidos en la guerra civil española, tanto los de un bando como los de otro.
Sirvió de
panteón para aquellos que perdieron la vida durante la guerra y que se encontraban en diferentes fosas comunes por toda la geografía
española. En total en su interior se hallan alojados los restos de más de 30.000 caídos de ambos bandos según el registro, pero otras estimaciones
más recientes, elevan esta cifra a 50.000 fallecidos.
El Valle de los Caídos es tan monumental como polémico, aquí estaba enterrado Franco junto con José Antonio Primo de Rivera, fundador de la Falange
Española, pero fueron removidos por cuestiones de "memoria histórica" a las que no voy a entrar comentar en los "escaners" que no es esa su
intención. Esta medida gusto a unos y enfado a otros, lo que si puedo hoy decir que
prácticamente el 100% de los turistas que estábamos visitando
hoy el interior de la basílica del Valle de los Caídos preguntábamos y
buscábamos donde estaba la tumba de Franco. unos para mostrar respeto y
otros simplemente por curiosidad y tomarse una fotografía. No queda ninguna marca ni recuerdo que indique el lugar. La
única manera de identificarlo
es por las baldosas nuevas colocadas en el lugar de la tumba que lucen nuevas y mas resplandecientes que las viejas.
Pero sigamos con la visita: En el conjunto histórico destacan la cruz más alta del mundo, con 152,4 metros de altura
(certificado por el Guinness World Records en 2022) y puede verse sin ninguna dificultad
desde 40 kilómetros de distancia. También es la basílica
católica más larga del mundo, con 260 metros de longitud y una abadía donde conviven desde 1955 los monjes benedictinos, con la única
finalidad de realzar el culto litúrgico en la misma.
También nos encontramos en plena sierra madrileña por lo que muchas familias vienen
aquí de pic-nic o a pasar el día en la naturaleza. Yo pregunte
a un monje como se subía a la cruz y primero me dijo que estaba prohibido y segundo que el camino para llegar a ella parte desde arriba en la
Hospedería. Así que opté por su segunda recomendación y subí a ella. El camino es sencillo y solo hay una verja tumbada en la parte final que la
rodea pero que como digo se puede superar.
Si lo deseas te puedes alojar en la Hospedería o comer en su restaurante. Son muchos los
turistas, personas que deciden pasar un
retiro espiritual o simplemente personas que busquen paz y serenidad y a la vez disfrutar de un descanso apartados del mundanal ruido y
además disponiendo de una biblioteca con 20.000 volúmenes de libros....