El Valle de los Reyes fue construido por los faraones de las dinastías
XVIII, XIX y XX, y contiene 62 tumbas reales, incluidos los sepulcros de Tutmosis III, Ramsés
I y Tutankamón (foto 1). Esta última es la más conocida por haber sido descubierta en los
últimos tiempos, y además ser la única que no había sido saqueada en la
antigüedad. También es la que más decepciona al turista, porque se encuentra vacía, y
para ver todos los tesoros en ella hallados, hay que ir hasta el museo egipcio de El Cairo.
La entrada normal de acceso al valle de los reyes permite la visita de tres tumbas, por lo
tanto hay que seleccionar bien cuales se eligen, ayuda el que a la entrada de cada
una de ellas, h ay un panel explicativo con fotos y un croquis de la cámara mortuoria y los
pasillos y salas que llevan a ella. (foto 2, panel y acceso de la tumba de Tutmosis III).
Una de las más visitadas es la de Seti I por lo gigantesca y los largos pasillos que hay
que atravesar, también la de Ramses III porque contiene su sarcófago de piedra (foto
3). Pero no os preocupéis, cualquiera que sea la que elijáis, os sorprenderá por sus
pasillos totalmente llenos de historias contadas a base de jeroglíficos, que aquí como no
han estado a la intemperie como en los templos exteriores, conservan su pintura original.
Nadie sabe aun si quedan más tumbas por descubrir, pero por si acaso continúan haciendo
agujeros en su busca por toda la montaña (foto 4).
El valle de los reyes es un lugar de visita obligada, una vez os introduzcáis en las
entrañas de la tierra a través de esos oscuros pasillos mortuorios (foto 5), las
sensaciones que sintáis, y los descubrimientos que hagáis, nunca los olvidareis...