
Antonia y Roberto de Barcelona nos visitan, les sugerimos que vinieran
ahora al principio de la primavera que es cuando toda Bulgaria está más verde y bonita, y
hace muy buen tiempo, la verdad es que verde si estaba, pero era a base de diluviar todos
los días...
Comenzamos con una visita al Monasterio de Zemen, a unos ochenta kilómetros al sudoeste de
Sofía, es del siglo XIV, durante la ocupación otomana fue destruido y
abandonado, conservándose solo la iglesia (foto 1), ya en el siglo XIX volvió a instalarse
aquí una comunidad y se rehizo el monasterio (foto 2). La iglesia constituye el único
monumento original de la cultura búlgara medieval, con muchos frescos de diseño severo y
arcaico pintados en 1350 por artistas anónimos.
Este monasterio se encuentra en el valle del río Struma, justo donde comienza el
desfiladero del mismo nombre, un lugar perfecto para hacer una pequeña excursión después
de comer, ya había algún valiente bañándose en el río, pero nosotros no nos
atrevimos, de todas maneras ahí van un par de fotos de la excursión...