Después de unas semanas con la travesía pausada por las lluvias y el exceso de barro decidimos continuar donde lo
dejamos en Zobákpuszta para hacer un tramo de 33
kilómetros hasta Kövágószölös, y si bien hacia varios días que no
llovía, justo al subirnos al autobús en Budapest empezó a caer un aguacero de dimensiones
bíblicas que duro todo el
viaje parando de llover justo al llegar y tener que ponernos a caminar. Esta claro que estamos gafados con el tema
del agua y nos volvimos a embarrar y tuvimos que usar nuestras capelinas por la
intensa lluvia que nos cayo en la
tarde.
Si bien no es la mejor forma de disfrutar un camino, este fue interesante y entretenido sobre todo en las zonas del kilato
de Kövestetö a la salida de Zobákpuszta y los miradores de rocas sobre Pecs de Fehér-kuti y Babás szerkóvek al final de
la ruta llegando a Kövágószölös.
Desde allí autobús a Pecs y regreso a Budapest en tren...